La importancia del zapato según la edad de los niños

Llevar unos zapatos de la talla adecuada es muy importante para que no nos duelan los pies y para que no sufran deformaciones.

Este factor cobra todavía más importancia cuando se trata de los zapatos para nuestros niños. El calzado tiene que seleccionarse según la edad y el crecimiento del niño ya que cumple dos funciones vitales: la primera es que protege el pie del contacto del suelo y la segunda que ayuda al apoyo del niño para mantener una adecuada postura del órgano.

El problema llega cuando usamos los zapatos de niños inadecuados lo que puede ocasionar consecuencias negativas irreversibles a la hora de caminar o adaptando malas posturas a nuestro cuerpo.

Por ello, debemos tener en cuenta cuando somos padres, que aunque ahorremos tiempo y dinero no es saludable comprarles a nuestros hijos unos zapatos de unas tallas más grandes para que puedan utilizarlos más tiempo o preservar aquellos que ya están viejos hasta que se desgasten.

Cuando el zapato del niño es grande se producen deformidades, maltratos, lesiones y traumas, mientras que si es pequeño, ocasiona problemas en el apoyo y retracciones musculares.

Zapato perfecto según la etapa de nuestro hijo

No es hasta el primer año que los niños suelen comenzar a caminar. En esta etapa debemos procurarles unos zapatos cerrados resistentes y que cubran la punta del pie y el talón. También es importante que no los compremos muy ajustados. Lo ideal es que haya más de un centímetro de espacio, desde la punta del dedo hasta la parte delantera del calzado para que sus dedos puedan moverse con mayor facilidad.

Cuando cumplen los 3 o 4 años, el arco del pie del niño se apoya con mayor seguridad en el suelo. Es ideal que haya un centímetro se separación entre el dedo gordo y la parte delantera del zapato.

El material del que escojamos el zapato también cobra importancia. Los especialistas coinciden en que la punta debe ser redonda, que la suela sea antideslizante y que esté fabricado de cuero, tela o goma.

talla zapatos bebé

¿Y qué pasa cuando está descalzo?

No hay ningún problema. Mientras el niño esté en espacios seguros y protegidos es bueno que el pie se acostumbre a la textura del suelo y del calzado. En muy raras ocasiones, los pies sufren de molestias o de juanetes.